El eco de lo no vivido
No todo lo que nos transforma sucede.
También nos cambian los caminos que no tomamos, las palabras que callamos y los sueños que dejamos morir antes de nacer.
Vivimos acompañados por una vida que nunca existió.
No para lamentarla, sino para recordarnos que aún queda tiempo.
Mientras exista una posibilidad, el destino nunca estará completamente escrito.