La paciencia de lo invisible
No todo crece a la vista.
Hay procesos que trabajan en silencio,
muy por debajo de la superficie
donde la prisa no puede alcanzarlos.
La raíz no se anuncia cuando avanza,
ni el pensamiento cuando madura.
Solo un día, sin aviso,
algo emerge
y creemos que acaba de nacer.
Pero lo invisible
lleva tiempo respirando en secreto.