La eternidad de un instante
Vivimos como si el tiempo fuera algo que poseemos.
Lo dividimos, lo administramos, lo desperdiciamos. Pero jamás conseguimos detenerlo.
Y, sin embargo, existen instantes tan intensos que parecen contener una vida entera.
Quizá la eternidad no sea una duración infinita, sino una profundidad infinita.
Porque no vivimos el tiempo que transcurre, sino el que consigue atravesarnos.
