El lugar donde dejamos de existir
Hay un instante
en que dejamos de ser
quienes creíamos.
No ocurre afuera.
Sucede dentro,
cuando una certeza se rompe
y ya no sabemos
con qué nombrarnos.
Asusta,
porque parece vacío.
Pero no es pérdida:
es el umbral
de una forma más honda
de existir.